miércoles, 24 de junio de 2015

Q'OTA ANCHANCHO (Mito)



El legendario y mitológico Lago Titicaca es fuente inagotable de maravillosos relatos. El antiguo poblador aymara nos ha dejado una serie de patrimonio cultural; una de ellas es el espectacular mito del “Qota Anchancho” (demonio del lago)

De las milenarias aguas del Lago Titicaca emergió un gigantesco demonio, que con su furia arrasaba todo lo que encontraba a su paso. Al furor de las olas, se tragaba cuanta embarcación se cruzaba en su trayecto, y tras sembrar desgracias, desaparecía velozmente en las altas cumbres heladas de la cordilleras Orientales y / u occidentales de los Andes.

Tan pronto advertían la presencia del maligno ser, los habitantes – en estado troglodita – en un marco de desesperación y terror huían para refugiarse donde podían.
La ira del demonio era incontenible, así como la llegada de enfermedades era la secuela de daños ocasionados por el monstruo. Tanto miedo y pavoroso respeto había infundido el maléfico ser lacustre, que los aborígenes, llegaron a considerarlo al espíritu endemoniado de las aguas, por lo que lo deificaron y le erigieron tótems, para rendirle culto.

Los más supersticiosos creían que era la encarnación de Satán que descargaba su ira, sembrando daños y desgracias a la humanidad y todos los seres.


Ritos Diabólicos ó idólatras nacieron en diferentes lugares. Para que la furia salvaje atenuara y no continúe con sus desmanes le ofrecieron ofrendas y sacrificios de algunos animales, como pago.

La leyenda continúa. El demonio no solo hacía e infundía el desastre y terror sino, que también en épocas de lluvias era portadora de bondades benéficas. Emergía del lago hacia la atmósfera portando grandes masas de agua que prodigaba a las nubes para que posteriormente caigan copiosas lluvias regando la región.

                                                    Narrado por: Jorge Noé Soto Ruelas de la localidad de Acora - Puno

EL CHINCHILICO (MITO)



En las diferentes minas que existen en el distrito de Santa Luisa, como es el caso de Santa Bárbara, Santa Catalina de la compañía de Minsur  S.C., la compuerta, Taraza y otros se cometa siempre sobre la existencia de un ser mitológico llamado chinchilico que vive en el interior de los socavones de dichas minas.
El chinchilico es un personaje con vestimenta típico de un minero con mameluco, botas, casco, barreno y combo, todo del metal precioso oro. Este personaje puede ser de tres tamaños dependiendo de las riquezas de la mina.

El chinchilico ha sido visto por los mineros trabajando en el interior de las minas con sus herramientas y la luz azulina de su lámpara, en lugares estratégicos y peligrosos, en diversas oportunidades camina o labora a vista y paciencia de los trabajadores.
El chinchilico es presagio de accidentes y muertes en la mina. Generalmente mueren las personas que lo ven,  se enferman con hemorragias nasales, dolor de cabeza, o quedan endemoniados que sufren alteraciones mentales.
Para que no suceda nada malo y que tenga un buen porvenir los trabajadores,  y puedan encontrar las mejores vetas, así como también evitar accidentes, el chinchilico debe estar contento y satisfecho; por lo que el chinchilico necesita una excelente paga o recompensa consistente en animales como llamas machos, toros, vacas, arrobas de coca, cigarros, llicta y otros productos de la región como la cañihua, quinua, maíz, hasta seres humanos en vida, según los brujos o paccos versados en la materia. También cuentan que nadie ha podido capturar a un chinchilico hasta ahora, ni alguna de sus pertenencias por ser este personaje el más misterioso y mítico que existe en las minas de los andes. 
Relatado por: Héctor Mendoza Nina.
Fuente: Cuentos, Mitos y Leyendas de la Región

PAKUNKANI ACHACHILA (Abuelo de dos cuellos) - LEYENDA



En la provincia de El Collao, llave, en la zona lago de la provincia de El Collao, llave, se encuentra ubicado el centro poblado  de Ccallata Pakunkani, donde actualmente existen dos inmensos montes, llamados “Pakunkani Achachila”, que español significa abuelo de dos cuellos . La leyenda que se cuenta acerca de este sitio dice así:
En tiempos muy remotos, llegaron a este lugar dos viajeros que eran del vecino país de Bolivia. Ellos eran muy hermosos; al ver que era un terreno llano, por donde cruzaba un afluente de agua que actualmente es el rio llave. Decidieron habitar construyendo sus viviendas en forma separada. Estas viviendas eran chullpas hechas de adobe.
Estos pobladores eran los más ricos del lugar, poseían bastante oro y plata. Años después este lugar se convirtió en una inmensa población, cuando ellos fallecieron fueron enterrados en su propia vivienda, con todas sus riquezas, por sus descendientes, quienes también, construyeron sus viviendas sobre las tumbas de sus abuelos; de generación en generación, hasta que vino el diluvió que arrasó con toda esa población.
Los pobladores del lugar sostienen que, en las noches frías, exactamente a media noche, se observa el encender del fuego y luego desaparece, debido  a que en su interior existen huacos de oro, plata y otros objetos de valor. Nadie debe intentar profanar estos montes, porque, es un lugar sagrado para ellos. También dicen que no deben quedarse dormidos sobre estos montes, porque corren el riesgo de quedarse paralíticos de por vida o con trastornos psicológicos.
Actualmente los pobladores de este lugar, cada año nuevo, realizan sagradamente ceremonias de pago a ”Pakunkani Achachila” con un ritual especial, pidiendo que haya buena producción agrícola, ganadera y otros beneficios para su población.
                                                                                 Relatado por: Aurora Mamani Mamani.  
Fuente: Cuentos, Mitos y leyendas de la Región